Artes Plásticas: Soledad López Colombo
Este blog está destinado a todos aquellos interesados en mis dibujos y pinturas.
miércoles, 1 de agosto de 2018
domingo, 26 de marzo de 2017
Paul Klee: Fragmentos...
“Somos artistas, prácticos activos, por lo que
aquí nos movemos por naturaleza en un ámbito preferentemente formal. Sin
olvidar que antes del comienzo formal o, dicho de un modo más simple, antes de
la primera línea, existe toda una pre-historia, no sólo el anhelo, el deseo del
hombre de expresarse, no sólo la necesidad exterior de ello, sino también un
estadio general de la humanidad, cuya orientación se denomina ideología, que
aparece aquí y allá con la necesidad interna de manifestarse. Subrayo esto para
que no se produzca el malentendido de que una obra se compone sólo de forma.”
-"El factor tiempo interviene no bien un
punto entra en movimiento y se convierte en línea. Lo mismo cuando una línea
engendra, al desplazarse, una superficie. Y lo mismo, también, respecto del
movimiento que lleva de las superficies a los espacios. ¿Acaso alguna vez nace
un cuadro de modo súbito? ¡Nunca! Va montándose pieza por pieza, de no distinta
manera, por cierto, que una casa. ¿Y el espectador recorre de una sola mirada toda
la obra? (A menudo sí, ¡ay!)."
Obra de Paul Klee
-"La fuerza creadora escapa a toda
denominación, en último análisis permanece como un misterio indecible. Pero no
un misterio inaccesible incapaz de conmovernos hasta lo más hondo. Nosotros
mismos estamos cargados de esta fuerza hasta el último átomo de molécula. No
podemos decir lo que es, pero podemos aproximarnos a su fuente en una medida
variable.
De todas maneras nos hace falta revelar esta
fuerza, manifestarla en sus funciones tal como ella se manifiesta en nosotros.
Probablemente ella misma es materia, una forma
de materia que no es perceptible con los mismos sentidos que los otros tipos
conocidos de materia. Pero es preciso que se deje reconocer en la materia
conocida. Incorporarla a ella debe funcionar. Unida a la materia, debe tomar
cuerpo, devenir forma, realidad."
-"Soy incomprensible del lado de acá. Vivo
igual de bien entre los muertos que entre los no-nacidos. Algo más cerca del
corazón de la creación que lo ordinario. Pero no todavía lo suficientemente
cerca. ¿Comunico calor? ¿Frialdad? Más allá de todo ardor no puede discutirse
eso. Cuanto más me distancio, más piadoso soy. Del lado de acá a veces me
regocijo un poco del mal ajeno. Son matices de la misma cosa. Los curas no son
lo suficientemente piadosos como para verlo. Y se escandalizan un poco, los
doctores de la escritura."
Paul Klee: Fragmentos del libro: Teoría del
arte moderno. Cactus, 2008:
sábado, 24 de enero de 2015
Paul Klee: La flecha
Padre
de la flecha es el pensamiento: ¿cómo extender mi extensión hacia allá abajo,
del otro lado de ese río, de ese lago, de esa montaña?
La
contradicción entre nuestra impotencia física y nuestra facultad de abrazar a
voluntad, a través del pensamiento, los dominios terrestre y supra-terrestre es
el origen mismo de lo trágico humano. Esta antinomia de potencia e impotencia
es el desgarro de la condición humana. Ni alado ni cautivo, ese es el hombre.
La
idea como mediación entre la tierra y el universo. Cuanto más grande el viaje,
más intenso lo trágico. ¡Tener que devenir movimiento y no serlo ya! Lo trágico
está presente, pues, de entrada. La consecuencia: ¿cómo va a venecer la flecha
resistencias y fricciones? ¡No alcanzar jamás el reino del movimiento perpetuo!
Conciencia de que allí donde hay un comienzo jamás se halla lo infinito.
Consuelo:
¡un poco más lejos que lo habitual!, ¿es posible?
Dénse
alas, o flechas, a fin de ganar el gran mar, aun si pierden el aliento sin
poder ganarlo.
Paul
Klee: Teoría del arte moderno. Cactus, serie perenne, 2008.
sábado, 3 de enero de 2015
Escribe Paul Klee en sus Diarios:
"Mi ardor pertenece más al orden de los
muertos y al de los seres no nacidos. Mi arte carece sin duda del estilo
apasionado de lo humano. No amo con un corazón terrestre a los animales y al
conjunto de los seres. No me inclino, en absoluto, hacia ellos; ni los elevo a
mi altura. Más bien me fundo, primero, en la totalidad; y me encuentro luego a
un nivel fraternal respecto al prójimo, respecto a toda vecindad terrestre. Lo
terrestre cede en íi al pensamiento cósmico. Mi amor es lejano y religioso.
Toda tendencia faustiana me es ajena. Ocupo un
punto apartado y original de la creación, a partir del cual presupongo fórmulas
inherentes al hombre, al animal, al vegetal, al mineral y a los elementos, al
conjunto de las fuerzas cíclicas. Millares de cuestiones cesan, como si
estuvieran resueltas. Aquí, ni doctrina ni herejía. Las posibilidades son
infinitas; y la fe en ellas vive, en mí, creadora.
¿Emana calor de mí? ¿Frío? No se trata de eso
allí, más allá de la incandescencia. Y como la mayoría no podría llegar a ello,
son raros los que pueden ser conmovidos. Ninguna sensualidad, por noble que
sea, me permite establecer un contacto con una gran mayoría. El hombre, en mi
obra, no representa a la especie, sino un punto cósmico. Mi mirada lleva
demasiado lejos y casi siempre a través de las cosas más bellas. “No es capaz
de ver ni siquiera las cosas más bellas”, se dice a menudo de mí.
El arte es un símbolo de la creación. Dios no se
preocupó de las fases fortuitamente actuales."
martes, 22 de julio de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
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